
Hay una gran cantidad de veces que, al escribir una nueva entrada, se me olvida aquello sobre lo que voy a escribir. Cuando ando por la calle siempre me digo "esto, para el blog". Luego llego, y esa idea desaparece como por arte de magia. Aunque
sobre esto, ya escribí en su día.
Hoy una mujer (muy.bajita, de pelo negro canoso y sucio, ropa llena de agujeros y una bolsa del Carrefour con 'algo' dentro) se me ha acercado mientras esperaba en las escaleras del metro:
- ¿Vives en el centro?
- No
- ¿Vives en las afueras?
- No
- Es que yo soy argentina. Tengo un hijo adolescente. Un lugar donde se junten los chicos y chicas de su edad...
- En Moncloa -(por ejemplo...)-
- Ah, sí. Sale por ahí.
- ...
- Entonces ¿vives en Moncloa?
- ¡Y a usted qué más le da!
*Luego.he.pensado.que.quizá.he.sido.un.poco.brusca.
Pero.la.intención.que.veía.en.sus.ojos.no.era.buena.
Bajando por la calle X a una hora Y con los cascos escuchando S antes de bajar las escaleras del metro L:
- Oye, chica, es que se han pasado conmigo unos cabrones. Vengo de la policía de Leganitos. ¿Sabes donde está...
- :- (mi cara)
- Uis, disculpa, te he asustado.
- ...
- Tengo 40 años y, derepente, unos cabrones
- ... (yo sigo andando)
- (el hombre me grita) ¡Pero oye, que te estaba preguntando dónde está...!
*Nunca.supe.lo.que.me.quería.preguntar.
-----
El cocinero de mi resi se parece al cocinero de la película de
Ratatouille. Los granizados de naranja que dan en una cafetería, cerca de Antón Martín, son de naranaja de verdad. Últimamente me ha dado por leer
literatura aragonesa en el metro (creo que echo de menos -un poco- mi ciudad). Hablar por teléfono con alguien que está una cuidad más a la derecha o más abajo que tú, me hace ver que estoy acompañada aunque estemos en lugares distintos. Me he convertido en una experta de gorroneo de wiffi. He descubierto que hay un SPA cerca de la residencia.
Con esto de que no tengo tele, he encontrado un montón de páginas en las que puedes ver series y documentales muy interesantes. Hoy llueve. Me he reído un montón con la exposición de
Chaplin que alberga el edificio de Caixa Forum. El metro ha vuelto a oler a chocolate y me he vuelto a acordar de esa persona con la que "comparto" este dulce manjar algunos domingos por la tarde. Me encanta pasear por la calle Fuencarral. Ayer me pegué dos horas (alucianda) en el Corte Inglés que SÓLO vende libros... Uf. Durísimo.
Se me han acabado las lecturas ("Cómo ser la perfecta cabrona en el trabajo". "¿Por qué los españoles comunicamos tan mal". "El mundo digital". "Si te comes un limón sin hacer muecas". "La mujer justa". "Ropa tendida" "Arriba, a la derecha"), tendré que volver a comprar (aestepasomevoyaarruinar). Subí las escaleras demasiado deprisa y ahora me duele el estómago. Bostezo. Tengo sueño. Buenas noches.