26 de septiembre de 2008

Rutinas


Mientras tanto, se escuchaba un acordeón, por allí, a lo lejos... Por un momento creí estar en París.

ACTUALIZACIÓN a las 20.15 horas

Da la casualidad que mientras 'rascaba' por la red y curioseaba por los enlaces me topé con este vídeo de Cortázar. Siempre me ha gustado esa manera que tiene de escribir y describir las cosas como si no las hubiera visto nunca, siempre con 'otro punto de vista' sobre una misma realidad.

El vídeo os lo dejo aquí, pero antes y en relación a la foto del mimo, del acordeón que sonaba por allí, a lo lejos y la sensación de creer estar en París, os dejo con este fragmento del vídeo:
Caminar por París, y por eso la califico como una ciudad mítica, significa avanzar hacia mí. Pero es imposible decirlo con palabras, es decir, es un estado en el que avanzo como un poco perdido, como en una distancia que me hace observar los afiches de los carteles de los bares, la gente que pasa y establecer, todo el tiempo, relaciones que complenen frases de pensamientos, de sentimientos... Todo eso crea un sistema de constelaciones mentales y, sobre todo, de constelaciones sentimentales que determinan un lenguaje que no puedo explicar con palabras".
  


Este vídeo pertenece a un documental sobre Cortázar realizado por Tristan Bauer en 1994 emitido en La 2.

Vía | Actualidad de Literatura 

24 de septiembre de 2008

Lo que se aprende fuera de clase

De izquierda a derecha: Luis Sanagustín, Constancio Navarro, Francisco Catalán y José Antonio Gabelas

El otro día tuve la oportunidad de asistir al "Aula de consumo sobre la publicidad y su influencia en la sociedad". Fue una charla muy instructiva. No sólo por la gente que participó, si no también por los contenidos que tuvo gracias a las exposiciones que hicieron los protagonistas.

Lo que más me llamó la atención, además de los temas sobre los que se habló, fue que la sala estaba repleta de gente de todo tipo pero, especialmente, de gente joven. Y digo repleta porque no había ni una sola silla libre. Cuando entré para escuchar y aprender, me acordé de las oportunidades que tenemos los alumnos, no sólo los que estudiamos alguna rama relacionada con la Comunicación, sino todos aquellos a quienes les interesan este tipo de cosas. Poco a poco mi cabeza fue hilando y haciendo memoria. Fui recordando todos los eventos a los que he asistido, pequeños o grandes. Pero he asistido. Y ha sido así porque alguien me ha avisado de que se producían o porque los he ido buscando poco a poco en la red, periódicos, revistas...

Cuando terminé de recordar, di un vistazo rápido, pero lento, a toda la sala antes del comienzo de las exposiciones y me di cuenta de una cosa. No había ni un compañero de la universidad que curse Publicidad. Y eso, me apenó. Porque fue una charla orientada para ellos. Quizá no asistieron porque tenían clase, porque están trabajando o haciendo prácticas, porque no les parece interesante, porque no les gusta asistir y aprender de esta manera o, quizá, porque nadie les avisó y esto, es lo que más rabia me da de todo y nunca podré llegar a comprender.

Siempre lo digo. En la universidad no se aprende todo. Hay miles de maneras de aprender. No sólo a través de los apuntes, las clases o los profesores. También hay profesionales que te pueden hablar de lo mismo que estás dando pero de otra manera completamente distinta. Y se aprende cuando se va a una charla (pdf), a una conferencia, a un aula de este tipo, a un congreso, a un taller... ¿Por qué no se fomentan este tipo de cosas en algunas universidades?

23 de septiembre de 2008

La delgada línea roja


Cómo no explotar, acumular ni equilibrar una delgada línea roja

Si la excedo, exploto. Si paso o me mantengo debajo, las cosas se acumulan. Y creo que el equilibrio constante es algo realmente imposible si no depende sólo de ti. Hay días -sí, sé que tengo miles de teorías que hacen alusión a los tipos de días, pero siempre pienso que cada día es único y en cada uno de ellos siempre se aprende algo nuevo- en los que me encantaría ser malabarista, multiplicarme por cinco y dividirme entre tres cuando quiera concentrarme realmente en algo. Posteriormente, sumarme dos y restarme una cuando tenga sueño. Así podría andar tranquilamente por ese sutil alambre sin necesidad de explotar, de tener la noción de que se me acumulan las cosas o de pensar en encontrar un equilibrio.


El ecosistema de las delgadas líneas rojas

Pero el problema no está ahí. Vivir en sociedad significa convivir. Por tanto, relacionarse con otras delgadas lineas rojas. Éstas se mueven por el mundo, como se mueven las ideas en la cabeza, los coches por la carretera y las nubes en el cielo. Es un ecosistema pequeño dentro de un ecosistema más grande. Éste último, a su vez, está metido dentro de otro que es mucho más grande. Y así, sucesivamente, es como meter círculos de menor a mayor dentro de un círculo mucho más grande. Si uno no es estable, los demás tambalean, porque todos depende de uno, el del centro.


La línea roja de la opinión

Y esta es una de las razones por las que muchas veces nadie entiende lo que digo. Otras, no digo nada porque casi nadie va a entender lo que pienso. Y otras tantas, cuando las digo, nadie hace caso por la simple razón de ser diferente a una misma que es común entre mucha gente. Siempre he defendido los puntos de vista, su diversidad, la extrañeza, los razonamientos, las argumentaciones, los comentarios y todas esas cosas que van intrínsecamente unidas a lo que viene siendo una opinión y la libertad de expresión. Por eso pido que por mucho que moleste, también se me respete a mí.


El fin de la visión a dos metros de distancia.

Todo está unido. Y es escueto, pero concreto. Me niego. Hay veces que me da miedo imaginarme el futuro pero, sin embargo, me pongo metas para poder llegar a él. Esas veces que me lo imagino, miro a través de unos anteojos (siempre me ha gustado esa palabra y esa foto) que pueden llegar a predecir, de manera difuminada y entre neblina, qué es lo que me depara el más allá, el futuro más próximo. Hago esfuerzos por tener visión de futuro. Esto no significa que deje de vivir el día a día. Y, cuando digo que quiero tener visión de futuro, se confunde con esa frase antes del punto. Por tanto no se suele llegar a entender que intento estar preparada por lo que pueda llegar a pasar.


Tras estas cuatro delgadas lineas rojas, acompañadas de caracteres incomprensibles y pensamientos con doble interlineado, acentuados con un trasfondo sutil pero sentido y divididas en cuatro etapas relacionadas directamente entre sí, dejo de enredarme o terminaré convertida en un ovillo de lana.

PD: Superé las 20.000 visitas. ¡Gracias!

18 de septiembre de 2008

...

Estudio de Paco Lafarga
Ha llegado la hora de empezar otra vez, de mezclar pinturas para sacar colores distintos a otros años. De comprar pinceles, lienzos, aguarrás y carboncillos para nuevos cuadros.Y de refrescar la mente para sacar nuevas ideas y llenar el estudio de obras de arte que, posteriormente, demostrarán todo el trabajo, interés, horas y aprendizaje adquirido.
Espero poder darle una vuelta (no al título) al blog y orientarlo hacia algo en concreto porque hay mucho de todo y poco de nada. A ver si el día a día da de sí y encuentro algo que me motive para actualizar más a menudo y contar cosas un poco más específicas (...sólo falta encontrar el qué.)

Me despido por unos días.

15 de septiembre de 2008

Una composición con paralelismo luminoso


Me gusta esa luz. Sí, esa. Esa que desprendes ahora. No la de antes, no. La de ahora. Es más tranquila, pausada, segura y contenta. Y, quizá, sea también un poco descontrolada. Pero eso no está mal, no se puede tener todo controlado y cuando se tiene y falla, hay que deshacer y rehacer las cosas.

Hay veces que relaciono tu luz con tu energía, y tu energía con tu alegría por la simple razón de observar que, cuando tienes luz, estás activa; y cuando estás activa, desprendes alegría. Y, por el contrario, cuando tu luz tiene menos densidad, tu energía disminuye (lo tengo comprobado) y cuando ésta disminuye, estás más triste. Y que estés triste, a mí también me pone triste.

Por eso me gusta esta luz, la que tienes ahora. No la de antes. La de antes era una luz cansada. Sí, como la de las bombillas en las que los los filamentos están a punto de romperse y que, cuando se rompen, dejan sin luz a todo aquello que iluminan. Menos mal que tienes una nueva fuente de energía (o te han cambiado la bombilla).

Mientras escribía todo esto caí en la cuenta de que, a veces, las luces también tienen que encontrar su lugar y una composición adecuada que alumbre todo lo que necesita energía (y, a la vez, alegría). Por eso, una lámpara no puede estar en cualquier lugar y una bombilla de mil vatios no puede estar colocada en la mesilla de noche. Y eso, creo, era lo que pasaba antes.

Ahora, por lo que veo, poco a poco la luz/energía/alegría que tienes, va encontrado su lugar, su ubicación, sus objetos. Es como si esa luz, esa energía y esa alegría, se estuvieran reencontrando consigo mismas. Y, por eso, me gusta esa luz que tienes ahora y no la de antes, no. La de ahora.

13 de septiembre de 2008

A grandes rasgos


Bueno, ya es casi 14 de septiembre. Parece mentira cómo pasa el tiempo (y cómo azota el cierzo). La Expo se termina mañana así que intentaré redactar, como con la inauguración, otro post con lo más destacado que haya pasado en la Muestra durante estos tres últimos meses. De todas maneras, Aragoneame retransmitirá la ceremonia en directo, igual que fernandO

Cambiando de tema. Por cierto, interesante entrevista, en la sección de Nuevas Tecnologías de la revista digital de Consumer, a la analista y blogger Mary Hodder. Y hablando de blogs. El periódico gratuito y digital, 20 minutos, convoca la "III Edición de los premios 20blogs".

Y sí, pongo un poco de ambiente. Aquí otro descubrimiento musical. Aunque es una canción un poco antigua y seguro que os suena de alguna que otra película.

Mientras escucháis la canción, dejo esto para los que no me leen.

  • "Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que corre por la calle como si fuera a abrir las puertas de la aurora. O ese viejo que se aduerme en el banco de esa plaza chiquita, mientras el sol poniente con amor le toma, le rodea y le deslíe suavemente en sus luces. Para todos los que no me leen, los que no se cuidan de mí, pero de mí se cuidan (aunque me ignoren). Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi aventura, viviendo en el mundo. Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida, paridora de muchas vidas, y manos cansadas. Escribo para el enamorado; para el que pasó con su angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que finalmente calló cuando preguntó y no le oyeron. Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los pechos y las bocas y para los oídos donde, sin oírme, está mi palabra".
¿Qué leen los que no leen? de Juan Domingo Argüelles


Una vez contestada la pregunta de la frase anterior os hago otra: ¿por qué es tan difícil cazar una mosca? He aquí la respuesta (¿será verdad?) Para eso, recomiendo la lectura de este post, en el blog de Sergio Mahugo.

¡Ah!, me encantaría asistir. Si alguien va o está interesado en ir, que avise. Por otro lado, pero de manera más cercana, el Teatro Principal alberga hasta el domingo (sí, mañana) la obra Hamlet. Habrá que ir a verlo.

Fin del clipping.

11 de septiembre de 2008

Con otros ojos (II)


Esta pieza la encontré en el mismo blog que la última vez y ambos opinamos lo mismo: esto se acabaría con dos lecturas al texto, pasar la pieza que se publicará por un corrector ortográfico (este por ejemplo) o que alguien cercano leyera lo escrito para echar un vistazo y, a una mala, imprimir el texto (hay veces que las faltas de ortografía se ven mejor en folio que en la pantalla del ordenador).

¿Cuáles son las causas que llevan a cometer fallos ortográficos? ¿Es "culpa" del medio? ¿De la atención que (no) se presta a las faltas de ortografía en escuelas, institutos, facultades? ¿Es porque no se lee? ¿Es porque baja el nivel educativo?-artículo un tanto antiguo pero acertado- ¿Estará la ortografía relacionada con la estratificación social? (pdf) ¡Qué desastre...!

9 de septiembre de 2008

Haberlos, haylos


Hay veces que las personas necesitan días así. Trabajadores, tranquilos, pausados, delicados, sutiles. Con sol y sombra, con un poco de brisa. Alegres, contentos, divertidos. Llenos de conversación y silencios. Transparentes, emotivos, sinceros. Días en los que sale la media luna, creciente, sin estrellas. En los que entras y sales, subes y bajas. Esperas y valoras las pequeñas cosas que hacen feliz a la gente a la que aprecias. Corto o largo, es igual. Lo importante es que los hay.

7 de septiembre de 2008

El mayor interrogante de la historia


Me pregunto si habrá alguien igual o parecido a ellos, incluso si va a haber alguien que consiga suplir cada una de sus personalidades en una misma persona. Soy incapaz de contestar sí o no a esa pregunta, por la simple razón de que cada uno es único. Y son tan únicos, que son inolvidables. Aquí o allá, siempre estarán conmigo. Dentro de mí, en algún lugar enmarcados o pegados en la pared de mi futura habitación/cuarto/despacho y memoria.

6 de septiembre de 2008

Los polis, los cacos y los mensajes ocultos

A propósito del post anterior sobre el cuidado de la ortografía en los medios de comunicación, trabajos, exámenes y demás, del comentario de mi compañero Prats, y mi respuesta debajo de su comentario; encontré en este blog, ese texto en la caja de comentarios.Otro motivo más para cuidar la ortografía. Me gustó la iniciativa.

Cómo se nota que es sábado. No se actualizan tanto los blogs, por tanto, se nota que los sábados 'no se trabaja'.
Interesante recorrido realizado por la National Science Fundation, a través de una infografía, sobre la historia de Internet. Lleno de vídeos interactivos. No me ha dado tiempo a verlos todos, pero merece la pena hacer un descanso (o dos) y echarles un vistazo.


Hablando de post-its. Creo que la mente no tiene alas. ¿O sí? Ya comentaré algo al respecto cuando lo digiera.

Ayer encontré esta canción de este grupo por casualidad. He llegado a la conclusión de que las casualidades son reales si se cree en ellas y que suceden, no por el hecho de forzar que algo suceda, sino, simplemente, suceden porque sí. Esta canción se unió con un sentimiento que ha aparecido de manera casual (no por ello más o menos esperado) y la casualidad ha tomado una mayor relevancia, se ha hecho más fuerte y aumenta a medida que, casualmente, se une con el hecho sucedido por casualidad en sí. Así he conseguido relacionar esta canción con un momento, un momento con un sentimiento, un sentimiento con un día y un día con una frase y con una estrofa. Y no, esto no ha sucedido de manera forzada, ha sucedido porque sí. Por casualidad. Sí, es complicado.

Aquí parte de la canción:
Puedo romper, olvidar, comerme la ansiedad.
Puedo salir, puedo girar, puedo ser fácil de engañar.
Puedo joder, puedo encantar, puedo llamarte sin hablar.
Puedo vencer, puedo palmar, puedo saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera ¡hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera. ¡Sálvese quien pueda!

Pues eso. Que se salve quien pueda, que las aguas no están en calma, septiembre ya está aquí y falta gente (y seguirá faltando). A ver qué nos depara la vuelta, o la ida, o cualquier cosa. Ahí es muy difícil imaginar algo de todo lo que puede llegar a pasar. Es un mundo lleno de sorpresas.

2 de septiembre de 2008

Otra libreta de sentimientos


Aprendes a mirar con la duda entre los dedos y a tientas. Descubres que, al final, las palabras que no existen, te pueden salvar.